La trata de personas constituye, en el siglo XXI, una de las economías criminales más rentables y degradantes a nivel global, operada por redes con lógicas corporativas que superan las capacidades de control y persecución aisladas de los Estados. La evidencia internacional citada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sugiere que el trabajo forzoso genera ganancias ilícitas del orden de los 150.000 millones de dólares anuales, lo cual dimensiona la escala del fenómeno y su estrecha vinculación con la delincuencia organizada transnacional.
Este informe analiza la trata desde una perspectiva multidimensional: (i) el marco jurídico internacional del Sistema de Palermo y sus estándares definitorios, (ii) el enfoque interamericano de derechos humanos aplicable a personas migrantes y víctimas de trata, y (iii) la doctrina contemporánea de seguridad humana y seguridad multidimensional como base de políticas públicas integrales. En el caso venezolano, se examina la dispersión normativa vigente, los factores de riesgo social asociados a la
vulnerabilidad socioeconómica y a la movilidad humana irregular, así como la convergencia operativa de la trata con otras economías ilícitas (corrupción, legitimación de capitales, tráfico de armas y ciberdelincuencia).
Como cierre, se propone una ruta de intervención orientada a la coherencia legislativa, la persecución inteligente con énfasis financiero-tecnológico, la prevención comunitaria y la protección integral de víctimas, bajo el enfoque de seguridad humana y resiliencia institucional.
Para conocer en detalle el informe haga link aquí:
La Coalición DDHH La Coalición por los Derechos Humanos y la Democracia